jueves, 28 de abril de 2011

Mis 15 twitts del 0-2

Desde el final hasta el principio

Inda hizo ayer, con su portada del "Eurocanguelo", su último gran servicio al barcelonismo. Gracias Quijote

Recordáis q Mourinho sólo había perdido una vez en casa en 9 años? En ese periodo el Barcelona le ganó dos veces

pe-pe el a-se-si-no dubi dubi dubi dubi dubi dubi dubi daaaa la la la la la la la la la ....

Ayer dijo @martiperarnau: "no sufriremos". Ni en mis mejores sueños pensé q podría tener razón

por cierto, el Barça fatal físicamente, eh? Pero muy mal, no? Mal, mal.... llegaron fatal al final. Fatal, fatal, sí #no #mentira

no hagaís caso a lo q diga MOU. Es un tarao. Gran entrenador, pero está como una regadera

Mou dice q es imposible pasar en Barcelona. A Schuster lo echaron por decir q era imposible ganar en Barcelona #estamoscontigoBOABDIL

DESDE 1492, CUANDO BOABDIL, NO SE VIO UN ESPECTÁCULO IGUAL

mourinho ha hiperrevolucionado a sus jugadores. hoy lo ha pagado. tarde o temprano tenía q pasar

Mou ha enloquecido a sus jugadores. Igual le sale bien, pero los ha enloquecido

LOL RT @lalibreta: "Yo te voy a decir quién va a hacer la labor de Pepe en el Camp Nou: Sergio Ramos" Martín Vázquez en Telemadrid

Marcelo pisa a Pedro voluntariamente. O solo lo veo yo?

Como decía mi abuela "Quién con niños se acuesta, meao se levanta"

jamás en los últimos años hubo tantos roces entre Barça y Madrid como los q hay ahora. Mirad a ver q a cambiado en el último año

Dije ayer q el partido sería parecido al de Liga. Pues eso.

jueves, 21 de abril de 2011

2 de 4: Copa blanca

Partido épico, una parte para cada equipo y gol de oro de Cristiano
 
El partido

 Nada que ver con el asalto liguero. El Barça sale con la misma propuesta pero el Madrid da una vuelta de tuerca más y vuelve más agresiva la suya. En la primera parte el partido es una guerra, cada balón es el último y nadie da una carrera en vano: o robo o pego. Y ahí este Madrid es capitán general. Faltas, faltas y más faltas, más de 25 entre los dos. En ocasiones, y desde el bando blanco, más violencia que agresividad. El Barça no encuentra el camino y el Madrid vive de chispazos: un balón largo a Cristiano y un centro lateral de Özil muy mal defendido por el Barça que Pepe manda al palo.

 En la segunda parte el Madrid baja el pistón tanto en lo físico como en lo emocional. Mantenerlo era imposible. El Barça se hace con el control y comienza a ser el Barça, rozando por momentos su mejor versión. Iniesta y Xavi se juntan, Messi se aleja del centro y Pedro encuentra los espacios. Carvalho se agiganta e Iker salva al Madrid con tres manos decisivas ante Pedro, Iniesta y Messi. El Madrid sólo da señales de vida al final con un tiro de Di María que salva Pinto. El Barça no había aprovechado su momento y eso en el fútbol tiene un alto precio. A la prórroga llegan los dos cansados y el partido es una moneda al aire. El Barça aprieta pero no ahoga y el Madrid tira contras. Pocas, pero letales. En la primera perdona Cristiano tras un derroche de potencia y en la segunda no. Marcelo y Di María se asocian y el portugués sella el triunfo. Quedaban 20 minutos pero la suerte estaba echada. Ya no hubo partido, la Copa se fue a Madrid dónde Ramos acrecentó su leyenda.
 
Conclusiones culés

 
  1. Reacción correcta ante la derrota. Hay que levantarse y tratar de mejorar, no queda otra. Nadie en su sano juicio podía esperar que se iba a estar ganando eternamente al Madrid ni que en esta serie de 4 partidos no iba a haber disgustos. El equipo compitió bien, fue un cara o cruz, y salió cruz.
 
 2. Si algún culé duda de los méritos de su equipo que se plantee contra quién se está compitiendo: el mejor Madrid en décadas. En dos años han sumado a lo que ya tenían a Cristiano, Kaká, Benzemá, Ozil, Adebayor, Albiol, Arbeloa, Carvalho, Di María o Xabi Alonso. Benzema, Kaka, Higuaín y Adebayor eran suplentes ayer. Lo mejor de lo mejor para poder competir de igual a igual con el Barça. No es una obligación ganar al Madrid, es un casi milagro competir con él. 3. Siempre que se pierde se busca una explicación en la condición física. No estoy de acuerdo: al Barça ayer el fuelle le duró más que al Madrid, su agotamiento físico llegó mucho más tarde. En Villarreal o en Valencia ganó el partido al final y en Sevilla murió en el área hispalense. No creo que sea un problema físico. Sólo admito un claro bajón en el caso de Villa: no tener recambio y llevar tres años sin vacaciones le está pesando. Un centrocampista puede disimular eso, un delantero no. Y no le pidamos los goles del Valencia porque no juega como en el Valencia: allí el equipo jugaba para él y aquí el juega para Messi. Eso no se puede cuantificar, pero vale mucho. Estando mal, le hicieron dos penaltis en el Bernabéu. Eso sí, la plantilla debe contar el año que viene con un nuevo delantero de alto nivel. Necesidad número uno.
 4. Un poco de perspectiva histórica: el Barça estuvo seis años sin ganar nada a principios de la década. Llegó un momento en que cuándo jugaba sus partidos los bares estaban vacíos. Desde entonces 13 títulos (4 para el Madrid con la Copa de ayer). Este año, salvo hecatombe, se ganará la Liga, se ha jugado una histórica final de Copa y de nuevo se han alcanzado las semifinales de la Champions. Sólo con eso la temporada es ya notable y puede acabar aún mejor. Que lo peor que nos pase sea esto.

@
fjaz79

domingo, 17 de abril de 2011

1 de 4: Asalto nulo

Empate en un clásico que decide la Liga y que admite múltiples lecturas

No era difícil predecir lo que sucedió: partido completamente dominado por el Barcelona en lo posicional, pero con dificultades para genenerar ocasiones por el planteamiento madridista, que juntó a sus 10 hombres entre el borde de su área y el círculo central. El Barcelona no arriesgaba por precaución ante las contras madridistas y el Real Madrid no se movía un ápice de su plan inicial. Consecuencia: pocas ocasiones para los culés y escasas contras locales.
Todo se desarrolló según lo diseñado en las pizarras hasta que un error individual, el de Albiol, rompe el partido y permite al Barça ponerse con ventaja, tanto en el marcador como en número de efectivos. En ese momento los dos empiezan a pensar en la Copa: el Barça se limita a administrar su ventaja, no tanto en el marcador (0-1), como en la Liga (11 puntos en caso de victoria y 8 en caso de empate), con la idea de que en el peor de los casos, no saldrá derrotado del Bernabéu. Ahorro de fuerzas para la Copa. Y en el Madrid Mourinho prescinde de Alonso y Di María con el mismo fin. Da por perdida la Liga para centrarse en el resto de objetivos y eso, curiosamente, mejora al Madrid.
Un Madrid de autogestión y emergencia mejora el plan inicial y, aprovechando el conservadurismo culé, empata el partido y tiene opciones de ganarlo.
 Los madridistas dirán que fueron capaces de remontar un partido con 10 y que el Barça no les pasó por encima. Los culés argumentarán que salen campeones al 99 % del Bernabéu y que fueron coherentes con su ideario. Unos y otros pueden además esgrimir excusas arbitrales con las que contentar a sus radicales. Todos contentos.
Nota 1: En uno y otro bando muchos no llegan al tramo decisivo en su mejor momento. Villa, Pedro o Di María tienen poco en el depósito.
Nota 2: El Barça tiene que resolver su mala colocación en las segundas jugadas a balón parado. Todos se vuelcan hacia dónde vuela el balón y se olvidan de su espalda. Debe trabajarlo.  
Nota 3: Me dice @AlexArjonaA que Messi, en la jugada en la que se pide su expulsión, golpea el balón desde dentro del campo. Viendo la jugada, parece que golpea sobre la línea o ligeramente fuera, pero existiendo la duda, no hay motivo para la sanción. Dicho lo cual, el detalle es extremadamente feo.

@fjaz79

jueves, 14 de abril de 2011

Más sobre la falta de libertad en el Calderón

Vídeo de la retirada de la pancarta de Helena

Gracias a la constancia y, por qué no, también a la suerte, hemos conseguido un vídeo dónde se ve como la seguridad del Calderón retira la pancarta de Helena (gracias @fonsobn). La acción transcurre justo en el centro del vídeo y hay que prestar atención para distinguirla, pero se puede ver a dos miembros de la seguridad (ropa negra, mangas blancas) retirando una pancarta. Igual en un primer vistazo no se aprecia, pero fijándose bien se distingue. Para verlo correctamente: reproducir el vídeo, pulsar sobre el mismo cuando se esté reproduciendo y, una vez que se abra youtube, pulsar sobre full-screen.


Por otra parte, @atletisomos nos ha hecho llegar una foto del momento en el que, en el partido contra el Villarreal, 12 policías antidisturbios le abordaron por no encontrarse en su asiento y por haber colocado una pancarta de "Justicia para el Atleti"

miércoles, 13 de abril de 2011

Conversaciones con el Club

Reacción del Atlético a la carta de Helena: explicaciones, excusas, cambios de opinión y algo de desfachatez
   

Esta mañana me llamaron del área social del Atleti para aclarar la carta que anda pululando por varios medios estos días. Aclarar, lo que se dice aclarar, no me han aclarado nada pero algo parecido a una explicación me han dado. 
Paso a narrar la conversación del modo que ha transcurrido: “vamos por partes con tu carta, Helena”.
En primer lugar, por qué me quitan la pancarta. Me lee el punto de la ley del deporte que dice que: “queda prohibido introducir, exhibir o elaborar pancartas, banderas, símbolos u otras señales con mensajes que inciten a la violencia o en cuya virtud una persona o grupo de ellas sea amenazada, insultada o vejada por razón de su origen racial o étnico, su religión o convicciones, su discapacidad, edad, sexo o la orientación sexual.” 
Respondo que ya conozco este punto, que lo conocía cuando metí la pancarta, cuando la colgué y cuando me la quitaron. No me invento nada, me dice que incito a la violencia porque el señor que esté sentado al lado puede ser hermano o primo de Cerezo o que le guste su gestión (curioso porque sólo recibí aplausos) y que además es una vejación a su persona. Yo me pregunto ¿a su orientación sexual? ¿a su religión? ¿Su raza? ¿Sus convicciones? Lo único que se me ocurre es que lo considere una vejación porque ponga en duda su capacidad para ser un ciudadano decente y honrado.  
Seguidamente me dice: ¿si ves un cartel con la cara tachada de Perea, qué piensas? Que es muy malo el pobre, respondo.  
Así que concluye él este punto diciendo que es “una cuestión de interpretaciones”. Claro, y ante dos interpretaciones diferentes ellos ejercen de juez y parte, ellos deciden y ellos imponen, por la fuerza si es necesario (y si no lo es también).  
De pronto me encuentro con que me está diciendo que yo sabré lo que hago si decido por mi cuenta denunciar a una entidad como el Atlético de Madrid. Le ha faltado decirme: ¡te vamos a machacar! o ¡no sabe usted con quién está hablando! 
Aclarado ésto, resumo el resto de la conversación: al parecer puedo ir a por mi pancarta cuando quiera sin pagar multa, si quiero puedo poner una reclamación pues sí hay hojas de reclamaciones pero cuando los partidos han finalizado ya no las dan. El caso es que yo fui cuando aún quedaban 15 minutos para que terminara pero eso creo que no lo oía por muchas veces que yo se lo repetí, se había puesto en modo “escucha selectiva” hacía un rato. También me da la posibilidad de que nos demos un apretón de manos. 
Respecto al trato del personal de seguridad (las mentiras, las amenazas o la falta de respeto) creo que les van a dar unos azotitos para que se porten mejor con el personal pero que es normal que se pusieran nerviosos con la grada increpándoles. Qué poco comprensiva soy. 
Podemos meter pancartas pero que no inciten a la violencia y la mía lo hacía, así que desde aquí animo a todos a llevar pancartas con lemas como “justicia”, “democracia”, etc. O quizá eso tampoco: conociendo sus antecedentes judiciales, es probable que también interpretasen esas palabras como una ofensa personal. 
20 minutos hablando y me he quedado como estaba. Con más ganas de que esto se sepa y con más ganas de pelear. Pelear no es violento en ese contexto ¿no?

martes, 12 de abril de 2011

Vicente Calderón. 10 de abril de 2011

Relato de lo sucedido a una aficionada atlética el pasado domingo en el Vicente Calderón 
   
Buenos días, 
Mi nombre es Helena y quisiera hacerles partícipes de lo que ayer viví. 
Llevo abonada al Atlético de Madrid desde el año 95 y, viendo los desastres deportivos y administrativos de mi equipo, ayer decidí unirme a la convocatoria de Señales de humo contra la actual directiva por razones que ya son de todos conocidas.
La manifestación, como cabía esperar, transcurrió de manera “tranquila y pacífica”, como ha sido descrita en todos los medios informativos y con la misma tranquilidad, una vez finalizada entramos al Estadio.  
Uno de los manifestantes nos regaló una de las pancartas con un boceto del rostro de Cerezo tachado y decidimos colgarla al lado de nuestro asiento, del mismo modo que llevamos nuestra bufanda oro y verde.  
En el minuto 21 dos guardias de seguridad acudieron a retirarla (ante la queja de todo el vomitorio) a lo que yo intenté ir a hablar con ellos. Me dijeron que si no había leído la Ley del Deporte no era su problema pero que yo la estaba infringiendo. 
A tan educada explicación les expliqué que sí la había leído y que no infringía ninguna de las normas. No incitaba a la violencia, al sexismo, al racismo ni a nada, simplemente intentaba dar mi opinión de una manera gráfica. 
Su respuesta fue darse la vuelta e irse diciéndose uno al otro “no la hagas ni caso, anda vámonos” y diciéndome a mí que si quería recuperarla tendría que ir a la consigna después del partido a por ella, cosa que hice. En consigna me dijeron que allí no estaba. Pedí una hoja de reclamaciones y me dijeron que no había.De ahí fui a la puerta 5 donde está el puesto de seguridad y volví a explicar lo sucedido. La siguiente explicación fue que si la quería recuperar tendría que hablar con el Club y asegurarme de ir con mi DNI puesto que así podrían tomar mis datos y hacerme pagar una multa por incitar a la violencia.  
Asombroso. 
Pedí alguna explicación más, que no se me dio e intenté hacerles ver que la realidad nada tenía que ver con aquello de lo que me acusaban. Todo fue inútil. Pancarta con multa o sin pancarta. 
En fin, hoy me pongo en contacto con las oficinas e imposible hablar con alguien que me pueda ayudar pero eso ya casi es lo de menos. Sólo me pasan con un contestador automático, dejo mis datos y sigo esperando.
Tengo 36 años, no tengo antecedentes penales ni se me podría calificar de violenta. Me dicen que incito a la violencia por mostrar una cara tachada… no una cara con un disparo o con el cuello cortado, simplemente tachada. Pues bien, mi opinión es que ayer se destruyó por completo la libertad de expresión de una manera que no podría calificar de sutil. ¿He infringido alguna ley, ya sea del deporte o no? La respuesta es NO. ¿Lo han hecho ellos? Si, no permitiendo que exprese mis ideas, quitándome algo a la fuerza, mintiéndome sobre cómo recuperar algo que es mío y haciéndolo desaparecer, faltándome al respeto y de paso amenazándome. ¿De qué otra manera? Pues por ejemplo no teniendo hojas de reclamaciones (obligatorias en quienes prestan bienes y/o servicios) en las consignas. 
¿Incito a la violencia, el sexismo o la xenofobia? Me temo que se equivocan de persona. Eso lo hace Enrique Cerezo (obviamente no le voy a llamar Señor Cerezo) cuando se mofa de su afición llamándoles “abejas Mayas”, cuando dice que para vender la bufanda verde y oro deberían promocionarlas con “tías en pelotas” o cuando a una reportera de la Sexta que le pregunta si le gustan más los toros o el fútbol le responde haciendo un chascarrillo asquerosamente machista sobre sus “pitones”.Gracias por su atención y tiempo.
 
@HelenaNeninson

Post sobre la respuesta del club

lunes, 4 de abril de 2011

"¿Incompatibles?"

Un movimiento a tres bandas podría hacer compatibles a Thiago y Cesc

El del sábado no era un partido cualquiera: era el partido en el que, si no se decidía
la Liga, sí estaba en juego la posibilidad para el Barça de dulcificar tremendamente el tramo final de la misma. En definitiva, era un partido comprometido. Y ése fue el partido en el que Thiago Alcántara debutó como titular en este campeonato y también en el que demostró que se puede contar con él como un valor seguro de cara al futuro. 
Sin embargo, esta buena noticia genera una incógnita de cara a la planificación que la dirección deportiva barcelonista está haciendo de cara a la próxima temporada. Es sabido que el Barcelona intentó en los dos veranos anteriores la contratación de Cesc Fábregas para reforzar el centro del campo y se asume también que el próximo verano volverá a realizar una nueva tentativa. Pero con la presencia definitiva de Thiago como jugador del primer equipo la nómina de centrocampistas estaría compuesta por Busquets, Xavi, Iniesta, Keita, Mascherano y el propio Thiago. Seis jugadores para tres puestos: posiciones dobladas. ¿Es necesario Cesc? La respuesta evidente es que no, máxime si tenemos en cuenta que otras posiciones están mucho menos cubiertas: en la delantera Messi, Villa y Pedro son indiscutibles, pero la irregularidad de Bojan y Jeffren y la incógnita que es aún la adaptación de Afellay hacen conveniente la presencia de otro delantero de garantías. Y en defensa, descontada la más que probable salida de Milito, quedan para el puesto de centrales Piqué, Puyol, Abidal y Fontás. Teniendo en cuenta la edad y delicada salud, por motivos diferentes, de Abidal y Puyol, parecería también conveniente buscar otro central. Sin embargo, la llegada a dos años vista de Bartra (y quizá de Muniesa) al primer equipo desaconseja una gran inversión en un central, puesto que este podría tapar la evolución de Fontás y Bartra (y Muniesa). Quizá sea aquí donde cobre sentido la llegada de Cesc.
¿Por qué? La figura clave sobre la que pivota mi teoría es Busquets. Lo que en principio parecía una solución de urgencia: situarlo como central en caso de extrema necesidad, se está convirtiendo en un recurso táctico cada vez más habitual incluso en partidos altamente comprometidos, como ante el Arsenal o el Villarreal. Mi teoría es la siguiente: Guardiola piensa en Cesc como un 6, un Xavi, pero también como un 4. Esto haría que, sobre todo en partidos en los que a priori el Barça partiese como claro favorito, Busquets podría actuar como central garantizando la salida de balón junto a Piqué, o incluso también podría dar minutos de descanso a éste. Esto dotaría a la plantilla de mayor profundidad, riqueza táctica y, además, frenaría menos la progresión de Thiago, Fontás o Bartra. Hay que tener en cuenta también que Keita tiene 31 años y probablemente querrá disfrutar de minutos en sus últimos años en la élite, por lo que su ciclo en el Barça podría concluir el próximo curso, sin descartar tampoco que, de producirse la llegada de Cesc, su salida pudiera adelantarse incluso hasta este mismo verano.
Esas variantes explicarían un nuevo intento del Barça por hacerse con su ex-canterano. De lo contrario, es difícil de explicar que el Barça afronte una macroinversión como la de Cesc cuando sus principales carencias se concentran, a día de hoy, en otras líneas. Pep y Zubi tienen la solución.

viernes, 1 de abril de 2011

Contar hasta cinco

Rosell ha podido echar por tierra, en un instante, la imagen que el Barça se ha labrado en tres años

Uno se pregunta con frecuencia cómo es posible que los directivos de los equipos de fútbol sean gente que, en su profesión, ha tenido una trayectoria exitosa y hasta goza de cierto prestigio. Que grandes constructores, productores de cines, prestigiosos abogados, gurús del marketing, etc. sean a la vez capaces de cometer los desmanes que cometen y, sobre todo, pronunciar las frases que, de vez en cuando, se les oye pronunciar, da que pensar. Dos tesis explican este comportamiento: o bien se trata de personas en cuyo éxito profesional tiene mucha culpa el azar, que no parece; o bien el fútbol termina por cambiar la personalidad de todo aquél que se acerca a él.
Sandro Rosell parecía hasta no hace mucho tiempo una excepción a esta regla. En su primer semestre como presidente azulgrana apenas se había hecho notar: sus únicas apariciones públicas habían sido ruedas de prensa con motivos del anuncio de algunos contrato de patrocinio, menos de media docena de entrevistas en las que no decía más que responder con vaguedades y frases previamente cocinadas. Su imagen de moderación se veía reforzada por la inevitable comparación con su predecesor: al lado de Laporta que, cuando menos, salía a comentario inadecuado por quincena, cualquier persona con un cierto autocontrol sería tomado por un ejemplo de mesura. Incluso se acusaba a Rosell de falta de valor por no salir personalmente a frenar los ataques de los que el equipo que preside es objeto día sí, día también, con las más variadas excusas: dopaje, favoritismo arbitral etc.
Pero con la llegada de la primavera la verborrea de Sandro Rosell ha florecido de manera repentina. Su primera perla vino motivada por la propuesta que hará la directiva del FCBarcelona de prohibir fumar en las instalaciones del Camp Nou. Para justificar tal propuesta Rosell recurrió a la siguiente frase: "Fumar es una tradición, pero es mejor el fútbol sin puro y sin morirse". Sí, Sandro, sí. Las cosas que no provocan la muerte suelen ser mejores. Y su destape definitivo como incontinente verbal se produjo ayer. Con motivo de una campaña cuyo fin no podría ser más plausible: conseguir productos alimentarios básicos para ayudar a todas las familias de Cataluña que lo necesiten y sensibilizar la sociedad acerca de la pobreza próxima, Sandro Rosell no perdió la ocasión de sacar al metepatas que lleva dentro afirmando que: “Apuesto por un 5-0 en la final de Copa para no perder la costumbre”. Tres años de un mismo modo de hacer las cosas: humilde, discreto y respetuoso, basado en hablar sólo sobre el campo y que ha generado admiración en todo el mundo, tirados a la basura en un instante. La imagen de los Guardiola, Xavi, Iniesta o Messi no se ve afectada por esta declaración, pero sí la del Barcelona como institución. Carga de balas a los enemigos culés en el momento más delicado de la temporada, en el mes en que se decide si la temporada pasará a la historia como mala, aceptable o buena. Eso sin contar con el componente de mala suerte que suelen llevar consigo ese tipo de predicciones: Boluda, Sergio Ramos o Cristiano Ronaldo lo comprobaron en su momento.
Rosell tiene cinco años por delante para demostrar que es un presidente ecuánime y que no se deja llevar por sus impulsos más primarios. Hasta ahora lo había sido, pero ha tirado por tierra el ejemplar comportamiento de un semestre en un solo acto. A los culés nos da igual como sea Sandro Rosell. Pero nos importa, y mucho, como se comporte el presidente del Barça: entre los  dos delfines de Laporta, uno más oficial que el otro, sumaron en las elecciones del pasado verano menos de un 25 % de los votos. Que aprenda la lección: antes de contar una gracia, que cuente hasta cinco.