viernes, 28 de enero de 2011

¿Aburrimiento?

No es el juego del Barça lo que me aburre del fútbol español

Desde la llegada de Guardiola se ha puesto de moda para tratar de desprestigiar o desestabilizar al Barça poner en marcha todo tipo de pintorescas campañas: canguelo o falta de personalidad para afrontar partidos clave, ayudas arbitrales, existencia de rivales que renuncian a competir en sus partidos contra los azulgrana, ya sea porque no hacen faltas o por las alineaciones que presentan, micciones aromáticas, etc. Cada una de ellas, con menos fundamento que la anterior. La penúltima, porque seguro que ya se está gestando otra nueva en la mente de algún mediocre iluminado, es la de que el juego del Barça resulta aburrido para el espectador.
Debo ser una rara avis, pero en los más de veinte años que llevo viendo fútbol y que llevo viendo al Barça, nunca me aburrí menos. No me aburre ver los regates de Messi, ni sus pases ni mucho menos sus goles. Otra cosa es que por repetidos parezcan sencillos y redundantes. Pero nada más lejos de la realidad: lo que hace Messi es extraordinario, sólo está a su alcance. No me aburre tampoco ver girar a Xavi, pararse, buscar huecos y seleccionar y ejecutar el mejor pase posible, como tampoco me canso de ver a Iniesta romper líneas mediante pases o conducciones. Es difícil aburrirse viendo a Villa o a Pedro presionando en unas jugadas como si de medios machacas se tratase y finalizando en otras como delanteros de nivel top que son. Ver sacar el balón jugado a Piqué, a Puyol ganar un balón dividido, a Busquets robar y tocar de primeras o a Abidal, Maxwell y Alves incorporarse al ataque justo en el momento oportuno me resulta también de los más entrenido. Y sufro y disfruto a la vez cuando veo a Valdés sacar una mano decisiva, pero desde luego no me aburro. Y no soy el único: un reciente estudio  de la consultora Sport+markt, muestra que el Barça es el conjunto con más seguidores en Europa con 57,8 millones de aficionados, 26,5 más que el segundo. Y no sólo eso, sino que el número de seguidores se ha incrementado en más de 15 millones en los dos últimos años.
El fútbol del Barça me entretiene pero hay otros aspectos del fútbol que sí que me aburren: me aburre que se ponga el foco más en la actuación de los árbitros que en las de los jugadores, que se hagan sesudos estudios para saber si un balón entro en una portería o no, o que la falta de preparación de los periodistas les haga recurrir a un aparejador para saber si en una jugada hay fuera de juego por tres centímetros o no. También me aburren las estadísticas de informan de que dos equipos se enfrentaron una vez en 1932, otra en 1945 y otra en 1961, terminando dos partidos en empate y otro en derrota. No digo nada ya si las estadísticas son referidas a árbitros. Me aburre cuando estoy escuchando un partido por la radio y se interrumpe la retransmisión para poder escuchar a un entrenador criticando a un árbitro, a otro entrenador, a un jugador suyo o ajeno, diciendo que quiere mucho a su hijo, no sé que de un perro o un gato o que no se habla con un señor que por lo visto es muy importante. Me aburren soberanamente las macropresentaciones de futbolistas, creo que no existe nada en el mundo más antilúdico y previsible. Todo eso sí me aburre. Me aburre, me molesta, me hastía y me agobia. Y eso, felizmente, no es lo que aparece en mi televisión cuando juega el Barça.

@fjaz79

viernes, 21 de enero de 2011

Algo más que un defensa

Alves y el Barça acercan posturas pero el acuerdo no llega
   
A comienzos de la presente semana la revista belga Sport Foot Magazine publicó la lista de los 50 futbolistas mejor pagados del mundo. La lista la encabezaba Cristiano Ronaldo con 12 M€ limpios por temporada, acompañado en el podio por Rooney y Messi, con 11,5 y 11 M€ libres de impuestos respectivamente.
Aparte del argentino, figuraban en la lista otros cuatro jugadores del Barça: Xavi, 16º con 7,5 M€, Iniesta, 17º con 7 M€, Villa, 21º con 6 M€, y Puyol, 34º con 5 M€. Aunque no aparece en la lista, en ella deberían figurar Gerard Piqué, que tras su renovación del pasado mes de febrero recibe unas cantidades cercanas a las de su compañero en el centro de la defensa y Valdés, que después de su renovación en verano de 2009, se mueve también en esas cibras. También en ese rango salarial se situará Sergio Busquets una vez se cierre su renovación, hecho que tendrá lugar, previsiblemente, la próxima semana.
Con estos datos es fácil deducir que en el Barça se ha establecido una escala salarial en forma piramidal en la que el vértice sería Messi, en un segundo escalón estarían los jugadores clave en la construcción y la finalización: Xavi, Iniesta y Villa, y en el tercero las figuras en el apartado defensivo: Puyol, Piqué, Valdés y Busquets. Y por debajo, el resto.
El problema ha surgido recientemente con la renovación de Daniel Alves. El club, como situación de partida, quería situar al brasileño en el mismo rango salarial que sus compañeros de zaga, lo que situaría sus emolumentos en 5 M€ aproximadamente. Sin embargo, la pretensión de partida del brasileño era ser tratado como uno de los jugadores clave en la construcción del fútbol ofensivo, lo que le llevó a solicitar entre 7 y 8 M€ netos por temporada. El problema de fondo no es sólo económico, tiene también una parte futbolística: el Barça trata a Alves como un defensa y él se considera algo más que eso reivindicando su importancia en tareas creativas. 
Las últimas informaciones apuntan a que el Barcelona ha incrementado su oferta económica y ha contactado con diversas firmas con el fin de que Alves fuera la imagen de dichas marcas, siempre y cuando siguiera vinculado al Barça. De esta forma, el brasileño conseguiría el dinero que exigía, aunque fuese por terceras vías y, desde el punto de vista del Barça, Alves quedaría encuadrado entre el segundo y el tercer nivel salarial, algo que, incluso futbolísticamente, parece bastante justo.
El tiempo dirá como se resuelve la situación. Lo ideal para ambas partes es entenderse pero el jugador no quiere perder dinero respecto de lo que le ofrecería el City, dónde por otra parte sabe que su calidad de vida disminuiría, y el Barça no quiere perder a un jugador para el que muy difícilmente encontraría un sustituto de nivel parecido en el mercado. Si no llegan a un acuerdo los dos pierden: ése es el argumento principal para pensar que terminarán entendiéndose.

 @fjaz79

lunes, 17 de enero de 2011

Récords y sainetes

El Barça, superándose a si mismo, es ya el mejor campeón de invierno de la historia
Gracias al empate ajeno y a su propia victoria el FCBarcelona es campeón de invierno con unas cifras nunca vistas hasta la fecha: 17 partidos ganados de 19, una sola derrota, 61 goles a favor (14 más que el siguiente), 11 goles en contra (6 menos que el siguiente), victorias en todos los partidos disputados como visitantes… Eso en cuanto a los números, cuya excepcionalidad es proporcional a la belleza del juego blaugrana. Un juego bello y sostenido, pues cada vez juega mejor y cada vez lo hace durante más tiempo. Nada está decidido, pero se gane lo que se gane a final de temporada, los cinco meses de disfrute que el Barça ha regalado a sus aficionados quedarán para la historia, unidos a los dos años anteriores y a lo que el futuro depare.
Todos brillan en el Barça pero hay un jugador que se ha superado a si mismo: estamos ante el mejor Iniesta de su carrera. Hablar de la calidad del albaceteño sería redundante y obvio, no así hablar de su momento de forma: siempre ha sido un jugador extraordinario, pero nunca había alcanzado un nivel como el que está mostrando en los últimos dos meses. Regatea, se asocia y asiste pero además, y a diferencia de otras temporadas, golea. El gol y el disparo de media distancia estaban considerados como sus grandes debilidades: este curso lleva 6 goles, 3 de ellos desde fuera del área. El hecho de que haya abandonado definitivamente el puesto de extremo y actúe siempre como centrocampista se presenta como decisivo para su entender su mejoría. Llamadme loco, pero recuerda cada vez más a Zidane.
¿Qué argumentos encontrará el Madrid para intentar dar la vuelta a la situación? Apuntad: villarato y excusas arbitrales varias (difícil de sostener cuando se ha visto benefiado por 6 penaltis frente a sólo 1 disfrutado por el Barça); pasividad de los rivales del Barça, que ni hacen faltas ni  “ná”, aunque luego eche uno cuentas y resulte que al Madrid le hacen aún menos; los celos por el balón de oro desespararán a Xavi e Iniesta hasta el punto de que, o dejarán el fútbol, o forzarán el traspaso de Messi; Piqué se descentrará con su nueva relación sentimental y arrastrará en su deriva a todo el vestuario; peligrarán las renovaciones (como la de Busquets, que se firmará esta semana); Guardiola mostrará su cara más peligrosa ya que, aparte de mear colonia, presta sus servicios al islamismo radical y ojo con Rosell que, aunque parezca que no, es más nacionalista que Laporta. ¿Algún razonamiento futbolístico? Pues mire, no, de eso no tenemos.
Cuando el Madrid gana y Mourinho saca los pies del tiesto, el 95% de los días, sus salidas de pata de banco son celebradas por sus palmeros como si de un gol se tratara. Cualquier motivo es bueno: el hijo, la lista de los 13 errores, su soledad ante los ataques ajenos, los rivales que no compiten contra el Barça, los perros y los gatos, un delegado septuagenario por los suelos, tres deditos para la grada del Milan, dos deditos para Preciado… Las radios conectan con su rueda de prensa como si lo hiciesen con un estadio donde se va a lanzar un penalti decisivo en el último minuto. El problema viene cuando la monta y el Madrid no gana: en estos días el madridismo abre los ojos y ve también ridículas estas actitudes que el resto del mundo encuentra siempre ridículas. Ayer fue uno de esas veces: sus referencias al arbitraje sonaban a excusas vagas frente a su planteamiento inicial y al hecho de que tirase la primera hora de partido sólo por querer demostrar al club que no cuenta con delanteros suficientes. Pero que nadie se queje: Mourinho no ha hecho más que responder a las expectativas.

@fjaz79

lunes, 3 de enero de 2011

Pedro: superando expectativas

Los números y el juego del canario mejoran los de su primer año en la élite

Que Pedro se había hecho con un puesto en el once titular del Barça tras su actuaciones de la pasada temporada era un hecho comúnmente aceptado. Que incluso pudiera mejorar su rendimiento y sus números ya parecía más complicado. Pero el canario está demostrando no tener techo.
Los números no dejan lugar a dudas: en la temporada pasada Pedro disputó un total de 3126 minutos repartidos entre 47 partidos entre Liga, Copa y Champions. En ellos anotó 19 goles y dio 4 asistencias. Además, sus goles fueron decisivos para la conquista de la Supercopa de Europa y del Mundial de Clubes.
Cuando todavía no se ha llegado al ecuador de la presente temporada no es temerario anticipar que Pedro mejorará, en términos absolutos, las cifras de la anterior. En los 1787 minutos que ha jugado hasta ahora entre Liga, Copa y Champions (19 partidos), lleva ya 7 asistencias, más que en toda la temporada anterior, y suma 13 goles, sólo 6 menos que en toda la temporada pasada.
En términos relativos no hay dudas: si en la pasada temporada Pedro anotaba un gol cada 165 minutos, en esta lo hace cada 137, es decir, marca cada partido y medio. Pero si sumamos goles y asistencias, el dato es mucho más espectacular: el año pasado la participación de Pedro era decisiva en la consecución de un gol, bien porque lo hiciera él, bien porque el pase fuera suyo, cada 136 minutos. En esta Pedro marca o da un gol cada 89 minutos. Sin duda, números de crack.
Pero si en lo “contable” su aportación al equipo ha crecido, también aporta más en facetas de juego difíciles de cuantificar. Mientras que el año pasado su labor era la de dar amplitud al equipo entrando por cualquiera de las dos bandas, este año ha añadido a lo anterior una mayor presencia en la elaboración: sus apariciones por dentro son más frecuentes y más dañinas. El incremento en el número de asistencias es una muestra clara de ello y también el hecho de que, en un partido cerrado como el del Levante, Guardiola decidiera utilizarlo de falso delantero centro en ausencia de Messi. Como consecuencia de ello, remata más: en toda la temporada anterior realizó 63 disparos. En ésta, sin haber llegado a la mitad de la misma, totaliza 51.
Los más optimistas pensaban que Pedro podría llegar un extremo aprovechable para el Barça. Sin embargo, esas perspectivas se han quedado pequeñas. Hoy en día el canario es un delantero total: está presente en todo el frente de ataque, presiona, se asocia, asiste y marca. Más incluso que el pasado año.