domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Por qué se pitó a Iniesta?

Que la causa fuera la expulsión de Amorebieta parece difícil de creer

Defiende Caparrós, y no sólo Caparrós, que la afición de la Athletic es sabia. Habría mucho que discutir respecto a eso, pero aún asumiéndolo como cierto, que alguien sea sabio no quiere que no se pueda equivocar. O que, dejándose llevar por la ira, pierda el control y muestre lo que realmente lleva dentro.
La versión oficial, y políticamente correcta, es que Iniesta fue pitado por provocar la expulsión de Amorebieta. Eso tendría sentido si Iniesta se hubiese tirado, hubiese fingido una agresión o hubiese provocado al central venezolano. Pero no es el caso, Amorebieta entró a Iniesta en falta, otra cosa es que la roja pueda ser excesiva. La decisión es del árbitro, pero lo único que hace Iniesta es sufrir la dura entrada.
No diré cuál es, en mi opinión, la causa de los pitos a Iniesta, simplemente enumeraré una serie de hechos objetivos que pueden dar luz al asunto:
1. Iniesta hace el pasado 11 de julio el gol que da a España el primer Mundial de fútbol de su historia.
2. La selección española hace décadas que no juega un partido en San Mamés, pese a la habitual presencia de jugadores del Athletic en sus filas.
3. En San Mamés no se han guardado durante décadas minutos de silencio por víctimas del terrorismo. Lamentar el asesinato de un semejante podía suponer una provocación para ciertos sectores de esa sabia afición. Tuve la oportunidad de estar en San Mamés el día que se guardó por primera vez un minuto de silencio por una víctima del terrorismo tras muchos años. Fue en un Athletic - Valladolid y tras el asesinato del concejal socialista Isaías Carrasco. La experiencia fue más que desagradable.
4. Mientras Iniesta hacía aquel histórico gol, en campamentos que tenían lugar en la comunidad autónoma donde juega sus partidos como local el Athletic no se permitía a niños ver ese partido y, en algún caso, incluso se les informaba de manera incorrecta acerca del resultado del partido, indicándoles que el nuevo campeón mundial era Holanda.
5. En el estadio donde se pitó a Iniesta es común oir gritos con consignas que utilizan el adjetivo "español" como insulto y se ha increpado a jugadores del equipo contrario al grito de "Eta mátalo".
Cada uno que saque sus propias conclusiones.

@fjaz79

viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Plantilla corta?

La gran mentira de los dos jugadores por puesto

                                      
La teoría de que para ser un equipo competitivo se necesitan tener dos jugadores por puesto tiene cada vez más aceptación en el mundo del fútbol. El fundamento básico de esta teoría está en la gran cantidad de partidos que se ven obligados a disputar los equipos grandes a lo largo de una temporada. El Barcelona, por ejemplo, disputó 59 partidos oficiales la pasadatemporada: 38 de liga, 12 de Champions, 4 de Copa, 2 del Mundial de Clubes, 2 de la Supercopa de España y el de la Supercopa de Europa. Si a eso unimos los partidos de selección, jugadores como Piqué o Xavi pudieron disputar más de 70 partidos en la pasada campaña. En el resto de equipos grandes la situación es la misma. Como es imposible que un jugador puede disputar con garantías y en buenas condiciones ese elevado número de partidos, se defiende la necesidad de tener dos jugadores por puesto.
Analicemos, sin embargo, los inconvenientes que presenta tener dos jugadores por puesto:
1.- Presencia jugadores que apenas disputen minutos o juegen sólo los "minutos de la basura". Algunos medios de comunicación a éstas alturas de la temporada pasada presumían de lo compensada que estaba la plantilla del Real Madrid al tener dobladas todas sus posiciones. Lo cuál era cierto pero ¿cuantos partidos disputaron Van Nistelrooy, Dudek, Drenthe o M. Diarrá? ¿Cuántos disputaron en el Barcelona del triplete Cáceres o Hleb? La existencia de jugadores que saben que sus opciones de jugar son remotas puede provocar a medio plazo problemas serios en el vestuario. Además, si hay que recurrir a ellos, carecerán de ritmo de competición, con lo que más que ayudar al equipo pueden suponer una rémora.
2.- Se limitan las oportunidades para los canteranos. En el Real Madrid de este año con Pepe, Albiol, Carvalho, Garay y, si es necesario, Sergio Ramos ¿cuántas opciones de debutar tendría un central de la cantera?. O en en Barcelona del año pasado: con Piqué, Puyol, Milito, Chygrynskiy, Márquez y, si era necesario, Abidal ¿que opciones de participar tenían jugadores como Fontás o Bartra?
3.- Riesgo de dividir al equipo en titulares y suplentes. Supongamos un equipo eliminado en octavos de final de Liga de Campeones al que le quedan por disputar 15 partidos de Liga: salvo lesiones, el once inicial de ese equipo semana tras semana será el mismo, de manera que se dividirá la plantilla claramente en titulares y suplentes durante más de tres meses. Los roces pueden aparecen. Y también la falta de ritmo.
4.- Presupone que titular y suplente tienen el mismo nivel. Se defiende que al tener los puestos doblados no pasa nada porque se lesione el que venía siendo titular: entra el suplente y asunto resuelto, el equipo no se resiente. Esto implicaría que si se lesionan Cristiano Ronaldo o Messi no hay problema, siempre que se tengan dos jugadores por puesto... Obviamente, esto es absurdo. Hay jugadores cuya baja afectará de manera significativa al equipo, tengan un suplente "específico" o no. Porque si el suplente de Messi o de Cristiano tiene el mismo nivel que ellos ¿cómo es que no es titular?
Es evidente que este razonamiento viene a cuento de la plantilla conformada por el FC Barcelona para la temporada que acaba de comenzar. Muchos califican de corta a esa plantilla: hay 17 jugadores de campo para 10 puestos. Hay entonces 3 puestos sin doblar. Tres grandes inconvenientes para los defensores de los dos jugadores por puesto. Estudiemos la situación línea por línea:
_Defensa: considerando que la defensa titular sería la formada por Alves, Piqué, Puyol y Abidal, quedarían como suplentes Adriano, Maxwell (que igual es más titular de lo que se puede pensar) y Milito. Los laterales estarían doblados y el problema podría estar en el centro de la defensa con sólo un teórico suplente: Milito. Sin embargo, Abidal ya ha sido utilizado en ese puesto y por detrás vienen Sergi Gómez, Fontás o Bartra. No parece que el número de efectivos sea insuficiente salvo catástrofe en forma de plaga de lesiones.
_Centro del campo: los teóricos titulares serían Busquets, Xavi e Iniesta, quedando como teóricos suplentes Mascherano yKeita. También Maxwell podría jugar de volante. Por detrás vienen Romeu, Jonathan dos Santos y Thiago. De nuevo los puestos no están doblados, pero no se puede hablar de escasez.
_Delanteros: suponiendo como delantera titular la formada por Pedro, Messi y Villa, quedarían como suplentes Bojan y Jeffen. También Iniesta, Maxwell o Adriano pueden jugar de extremos. De nuevo, sin tener dobladas las posiciones, hay opciones suficientes.
El planteamiento realizado supone que los teóricos suplentes serían Milito, Maxwell, Adriano, Mascherano, Keita, Bojan y Jeffren. ¿Alguien duda de que todos ellos tendrán una participación relevante y una cierta continuidad a lo largo de la temporada? ¿Y de que alguno de los jugadores del filial mencionados dispondrá de minutos importantes? En resumen, no tener los puestos doblados presenta cuatro ventajas: participación significativa de todos los miembros del vestuario, oportunidades para los jugadores del filial, no división de la plantilla en titulares y suplentes y ritmo de competición en la mayoría de los miembros de la plantilla.

miércoles, 14 de julio de 2010

Algo más que un paseante

La dirección de Del Bosque desde el banquillo ha sido decisiva

En fútbol, los adjetivos de ganador o de competitivo, van normalmente asociados a equipos, entrenadores o jugadores toscos, rudos o agresivos. En su juego y, a veces, incluso en sus formas. Se califica con frecuencia de ganadores a Capello, a Lippi, a Mourinho, a Benítez... pero difícilmente se asocia la palabra ganador a gente como Del Bosque y Guardiola. Es una mentira más de las que se dicen con frecuencia en el fútbol: el carácter ganador y la competitividad nada tienen que ver con la estatura, lo marcado que se tengan los abdominales o la cara de mala leche.
Muy pocos jugadores, por no decir ninguno, hay en el fútbol que hayan ganado más títulos que Xavi, Iniesta o Casillas, por citar tres ejemplos. Han ganado TODO lo que se puede ganar: Mundial, Eurocopa, Copa de Europa, Liga... manteniendo en todo momento una actitud ejemplar, sencilla, éso que ahora se llama "de perfil bajo". Lo mismo se podría decir, en el campo de los entrenadores de Guardiola o, sobre todo, de Del Bosque. Si alguien conoce a otro entrenador que haya ganado un Mundial y dos Copas de Europa, por favor que me lo haga saber. Sin embargo, nadie se referirá a él como un ganador. Decía  el genial Juanma Trueba en As que Del Bosque era aquel entrenador cuya figura solían confundir con un paseante y, sin embargo, la influencia de sus decisiones el desarrollo de los partidos ha sido decisiva. A saber: es decisiva la salida de Llorente contra Portugal aprovechando el trabajo de desgaste hecho previamente por Torres; es muy importante el dinamismo que Cesc y Pedro aportaron contra Paraguay; la entrada de Pedro por Torres en la semifinal contra Alemania contribuye decisivamente a ganar el medio campo y dota de gran verticalidad al equipo; y en la final, el paso adelante que supone la entrada de Navas y Cesc cuando Holanda daba síntomas de agotamiento rompe definitivamente el partido a favor de los españoles. Pero lohace sin estridencias, manteniéndose en un discreto pero decisivo segundo plano. No le quedarán bien los trajes y nunca le llamarán "el especial", pero siempre tendrá el consuelo de ser el más querido y el que tiene mejor palmarés.
Y no lo tuvo fácil: se le criticó por motivos que ahora sólo producen risa. Por utilizar juntos a Busquets y a Xabi Alonso, con el argumento de que jugar con dos centrocampistas de ese corte dificultaba la circulación del balón, y de que el Barcelona, paradigma del juego de toque lo hace con uno solo, Busquets o Touré, olvidando totalmente de que al lado de esos dos casi siempre estaba un tal Keita. Se le criticó también que Xavi jugaba tres o cinco metros más retrasado que en el Barcelona. Eso es tener ojo, sí señor. Se crearonpolémicas artificiales con el tema de la portería. Un hombre que fue el mejor jugador del mundo, luego fue un deshecho humano, y ahora es lo más parecido a un mafioso o un traficante se atrevió a criticar el juego de España diciendo no sé que tonterías acerca de que España ganaría siempre si las porterías estuviesen en las bandas. Le faltó un "también": España también ganaría siempre si las porterías estuvieran en las bandas. Alguien que antes había ocupado su puesto, con afición al juego y aspecto simiesco para más señas, salió a la palestra de forma oportunista para criticar no se sabe muy bien qué pero, eso sí, hacer todo el daño posible... Y Del Bosque nunca tuvo un mal gesto, siempre intentó templar los ánimos y defender sus argumentos de la forma más racional posible. Llegado el triunfo, tampoco ha buscado revancha. Muchos han merecido este título, pero ninguno más que él.

jueves, 17 de junio de 2010

Reforzar la apuesta

El atrevimiento da resultado

Durante dos años, y con diferencias sólo en los matices, el Barcelona a nivel de equipo
y España a nivel de selección han sido los referentes del fútbol mundial. Y lo han sido por dos motivos: el primero, la grandeza de sus apuestas futbolísticas, basadas en el dominio del partido, la posesión del balón y la presión para recuperarlo inmediatamente. En querer, no sólo ganar al contrario, sino ser superior a él. Y el segundo, los resultados obtenidos. Sí, los resultados. Tener el balón más que el contrario, dominar, ser valiente...
da resultados. Ahí está la Eurocopa y ahí estan los siete títulos conquistados por el Barcelona en estos dos últimos años.
Ahora que el abismo parece próximo y que el cunde la idea de que lo moderno y eficaz en el fútbol es cerrarse atrás y esperar a ver si llega el gol en un balón parado, por un resbalón del contrario, o en un saque de puerta, que así marco el Inter en la final de la Champions y así marcó Suiza ayer, conviene recordar que intentar dominar los partidos y tener el balón da resultados.
Limitar los análisis a decir que el que gana lo ha hecho bien y el que pierde lo ha  hecho mal es lo más parecido a no analizar nada. España dominó su partido, tuvo más ocasiones que el contrario, remató más, no concedió ocasiones, tiró más corners... datos objetivos que en ningún caso indican que España mereciera perder. Nada garantiza que no ir decididamente al ataque de mejores dividendos: Italia lo hizo y no perdió de casualidad, Brasil lo hizo y le costó un mundo ganar... Nadie entre los favoritos, salvo Alemania, puede decir que ha jugado mejor que España en lo que va de competición.
Se dice que faltó velocidad en la circulación del balón, argumento muy recurrente cuando un equipo ofensivo no gana. Es mentira. Cualquiera que vea repetido el partido de ayer puede comprobarlo. Faltó acierto y fortuna, cuando Suiza marca es justamente cuando España daba la sensación de estar en puertas del gol. Y eso no se entrena. España debe confiar en su apuesta futbolística y, de hacer cambios, estos deben ir en el sentido de reforzar esa idea. Parece buena idea prescindir de uno de los medios centros defensivos, máxime siendo el próximo rival Honduras. Pero tampoco hay que volverse locos, la calidad de los que ayer saltaron al estadio de Durban es indiscutible. Y el estilo, con pequeños matices, también debe serlo.

Nada definido

Análisis de los favoritos después de la primera jornada

Una vez completada la primera jornada en los ocho grupos de la primera fase del Mundial resulta complicado sacar conclusiones. Si acaso, que la falta de atrevimiento ha sido la tónica general de esta primera jornada. Mucha presión, mucho desgaste físico, y ausencia casi total de imaginación. El objetivo principal del 90% por ciento de los equipos ha sido no perder, muy pocos equipos han sido atrevidos y han ido descarademente a por la victoria, eso sí, con resultado diferente: Argentina, Alemania, Costa de Marfil, Chile y España.
Atreverse a decir, a estas alturas, quién es el principal favorito para alzar la copa, o a quién se podría descartar definitivamente de entre los ocho o diez candidatos sería una temeridad.
Alemania ha sido la selección que mejores sensaciones ha dejado en esta primera jornada, combinando un buen juego con eficacia a la hora de aprovechar sus oportunidades. Pero no tuvo rival, por lo que asignarle el rol de principal favorita sería exagerado. Los partidos ante Serbia y Ghana darán una medida más fiable de su verdadero nivel. Lo mejor: la propuesta ofensiva y la aparición de los nuevos talentos alemanes, liderados por Özil. Lo peor: no se pueden sacar conclusiones negativas de su partido, pero da la impresión de que la portería alemana ha estado mejor guardada en otras épocas.
Argentina no dominó su partido, como era de esperar, porque Mascherano construye y Verón tiene la gasolina justa, pero sí creó muchas ocasiones, lógico en un equipo con jugadores como Messi, Higuaín o Tévez, que individualmente pueden crear ocasiones de la nada. Concedió pocas ocasiones a Nigeria aunque da la impresión de ser un equipo poco compacto, que se parte con facilidad. El partido de hoy ante Corea será una dura prueba. Lo mejor: la inmensa calidad de sus delanteros. Lo peor: ausencia de laterales. El experimento de Jonás no resultó.
Inglaterra dejó muchas dudas en su debut, y no sólo las que provocó Green en la portería. En defensa no concedió apenas oportunidades, a excepción de la de Altidore en la segunda parte, pero su ataque no fue fluido en ningún momento. La pareja Lampard-Gerrard no da equilibrio al equipo, son dos llegadores cuya creatividad es muy limitada. No tendrá problemas para clasificarse ante Eslovenia y Argelia, pero deberá mejorar si quiere llegar lejos en el torneo. Lo mejor: Rooney ha llegado a Sudáfrica totalmente recuperado de su lesión. Lo peor: las dudas en la portería.
Holanda: sin hacer un partido especialmente brillante, da la impresión de ser un equipo temible del centro del campo en adelante. Con Sneijder como lanzador de Elia, que puede ser la revelación del Mundial, Van Persie, Kuyt y, cuando se recupere, Robben, Holanda es un equipo con un ataque temible. Tuvo fortuna en el gol que abrió el partido. Lo mejor: potencial ofensivo. Lo peor: el bajo estado de forma en el que llega Van Persie al Mundial por su lesión.
Brasil sufrió muchísimo para ganar a Corea del Norte y no mostró brillantez en ningún momento. Algunas pinceladas de Robinho, Maicon y poco más. Kaká y Luis Fabiano no dieron nunca la impresión de estar cerca de su mejor nivel. En el medio centro, Felipe Melo y Gilberto Silva, son dos jugadores repetidos, buenos en la presión, nulos en la creación. Si no mejora ante Costa de Marfil la clasificación se le puede poner cuesta arriba. De todos modos, sólo con su nombre y su camiseta ya asusta. Lo mejor: solidez. Lo peor: escasez de imaginación y baja forma de alguno de sus jugadores.
Francia: parece mentira que una propuesta tan atractiva sobre el papel, con un delantero centro, dos extremos, Gourcouff enganchando, dos laterales ofensivos etc. acabe generando un fútbol tan ramplón. Continua con la línea gris de los últimos cuatro años y no parece que vaya a cambiar. Lo mejor: es indudable que cuenta con excelentes jugadores. Lo peor: parece que esos jugadores se hubieran conocido dos minutos antes de empezar el partido.
Italia: si ya despertaba dudas antes del comienzo del campeonato, éstas han aumentando tras su debut. Cuenta con jugadores que ya no están para batallas de alto nivel, como Cannavaro. Además, no dispone en sus filas de ningún fuera de clase como lo fueron en otras épocas Del Piero, Baggio, Rossi, Mazzola, etc. Mucho deberá mejorar si quiere llegar a las rondas finales. Lo mejor: el peso de su camiseta y la suerte, que dificilmente les abandona. Lo peor: ausencia total de jugadores imaginativos.
España: exceptuando Alemania, no ha jugado peor que ninguno de los candidatos. Pero sí ha sido el que menos acierto y fortuna tuvo. No es normal perder un partido en el que disparas 6 veces a puerta por 3 de tu rival, en el que rematas 24 veces frente a 8, y en el que tienes una posesión de más del 70%. Hemos visto decenas de partidos semejantes al España-Suiza esta temporada, protagonizados por el Barça. Y la inmensa mayoría acaban con buen resultado para el equipo que tiene el balón y quiere atacar. Si tienes el balón y rematas más que el contrario lo normal es que ganes. Pero en fútbol hay accidentes: un saque de puerta, un par de rebotes y gol en contra. El estilo es bueno, pero hay que buscar matices que favorezcan la profundidad. Dos medios centros defensivos contra equipos que sólo salen a defenderse es un exceso de precaución: Xabi Alonso y Sergio Busquets se comen el terreno, y arriba da la impresión de que a Villa le falta compañía. Lo mejor: tiene un estilo definido al que no debe renunciar. Lo peor: no hay margen para el error.

miércoles, 19 de mayo de 2010

No por Touré e Ibra

La llegada de Cesc no debería suponer la salida del marfileño, ni la de Villa la del sueco

El Barcelona y el Valencia han anunciado esta mañana el traspaso de Villa al Barça, y todo hace indicar que el próximo en vestirse de azulgrana será Cesc Fábregas. El coste de las dos operaciones estará entre los 80 y los 90 millones de euros. Ninguno de los dos fichajes parece discutible.
En el caso de Villa, es uno de los pocos jugadores que asegura rendimiento y goles desde el  primer día. Y eso se paga.
En el caso de Cesc, la inversión merece la pena. Es un jugador al que todavía le quedan diez años de fútbol por delante y su estilo es el del Barça. Es cierto que su posición es la de Xavi, Iniesta o Keita, pero con 60 partidos hay minutos de sobra para todos. Además, por desgracia, Xavi no será eterno.
Sin embargo, desde muchos medios se indica que la llegada de Cesc y Villa supondrá la salida de Touré y Villa. No puedo estar más en desacuerdo. Villa viene por Henry, al cuál bien es cierto que se le daba casi por descontado dada su nula participación este año, no por Ibra. Son jugadores completamente distintos, incluso complementarios. Villa puede arrancar por la izquierda al estilo de Henry en sus buenos años o de Etoo en algún momento de la temporada anterior. De hecho, en algunos partidos con la selección ya lo hizo. Por ejemplo, en el 5-0 a Bélgica, jugando Torres como delantero. Guardiola insistió mucho desde su llegada al Barça en la necesidad de contar con un delantero grande que supiera jugar de espaldas, para que el equipo pudiera intercalar algún balón largo entre su juego de toque. Sonaron Berbatov, Adebayor e incluso Luca Toni. Ahora tiene ese delantero, y no creo que le quiera dejar escapar. Hay otro factor que juega a favor de Ibra: no disputará el Mundial, por lo que podrá hacer la pretemporada, hecho este determinante en el estado de forma de un jugador de su corpulencia.
Respecto a Touré, creo que es un jugador imprescindible para el Barça. No encontrará otro como él porque no lo hay. Puede jugar a gran nivel de medio centro, de centrocampista ofensivo y de central. Equilibra una plantilla él solo. Parece que Márquez saldrá, con lo que Guardiola contará con cuatro centrales: Piqué, Puyol, Milito y Chygrynskiy. Mientras no haya un sustituto para Alves, Puyol deberá ocupar en ocasiones el puesto de lateral derecho, con lo que cualquier lesión en zona defensiva podría suponer un problemas. Touré resuelve ese problema. Y en el puesto de medio centro es muy arriesgado contar sólo con Busquets. Si no hay lesiones puede no haber problemas, pero nadie garantiza que no las haya. Además, no tener competencia podría hacer que el rendimiento de Sergio disminuyese.
Los fichajes de Villa y Cesc dan un salto de calidad y cantidad a la plantilla azulgrana, pero si Ibra y Touré salen no habría ningún salto, sólo un cambio de cromos.

¿Y si fuese al revés?

Mourinho desprecia al Inter en vísperas de la final de Champions

El Inter de Milán disputará este sábado en Madrid el partido que sus aficionados llevaban esperando casi 40 años. Desde que en 1972 el Inter se enfrentó en Rotterdam al Ajax, perdiendo por 2-0 con dos goles de Cruyff, no habían vuelto los interistas a estar presentes en la final de la máxima competición intrnacional de fútbol a nivel de clubes, competición que no ganan desde el 28 de mayo de 1965, cuando vencieron en Milán por 1-0 al Benfica con gol de Jair.
Y, en estas circunstancias ¿cuál es la tarea que ocupa por encima de todas al entrenador interista? Pues no, no es preparar la final, ver como puede frenar a Robben o el juego aéreo del Bayern. No, su máxima preocupación es hacer creer al mundo que es infeliz en Italia y que su deseo es entrenar al Real Madrid. No puede esperar una semana y hacer todo el paripé después de la final, manteniendo al menos las formas. Tiene que hacerlo ahora, demostrando así lo que le interesa el partido soñado por todos los neroazzurros. Tampoco celebró la consecución del Scudetto el pasado domingo en Siena. Nadie dice que tenga que dar la vuelta de honor al campo a ritmo de record del mundo de los 400 como hizo en el Camp Nou, pero entre eso e irse al autobús mientras los jugadores celebran hay un término medio.
¿Alguien puede imaginar lo que se hubiera dicho de Pellegrini, si en la semana previa al clásico o a cualquier otro gran partido, hubiera dicho que no es del todo féliz en Madrid? Guti dijo dos días antes del partido con el Barça que pensaba que sería su último clásico y le crujieron. ¿Quién dice que Mourinho, que se lo ha hecho ahora al Inter como antes al Oporto, no le pueda hacer lo mismo al Madrid? Quién sabe si en un futuro no se siente agusto en Madrid y quiere volver a entrenar en Inglaterra, por ejemplo, o ser seleccionador de Portugal. Poco le va a importar desestabilizar o no a su equipo. ¿Cómo se lo tomarán en Madrid entonces? Que no digan que no estaban avisados. Por cierto, sus primeras peticiones, o al menos las que se anuncian en algunos medios, son jugadores con los que comparte representante...
En sportyou.es aparece hoy una interesante recopilación de las opiniones de Valdano sobre Mourinho cuando Valdano se dedicaba a opinar sobre fútbol. Otra opinión curiosa es la que mostraba Mourinho sobre el proyecto del Chelsea antes de entrenarlo: "Creo que el Chelsea es un proyecto muy ambicioso pero frágil. Si el equipo no gana todo, entonces Abramovich podría retirarse y sacar todo su dinero del club. Es un proyecto incierto. Es muy interesante para un director técnico tener dinero para contratar a jugadores de gran calidad, pero nadie puede estar seguro de que semejante proyecto tendrá éxito".Exactamente la misma situación que se encontrará en Madrid. ¿Seguirá opinando lo mismo?